Una idea en acción

La transformación de Medellín.

Ubicada en el corazón del idílico Valle de Aburrá, Medellín, con una población de más de dos milldescargaones de habitantes, es la segunda ciudad más grande de Colombia después de Bogotá. Fue en sus orígenes un pueblo minero; sus laboriosos habitantes se llaman a sí mismos paisas. La ciudad, que tiene casi cuatrocientos años de fundada, creció de manera orgánica hasta cuando, entre los años 1940 y 1950, el período tristemente conocido como “La Violencia” provocó un flujo creciente de inmigrantes en busca de refugio en la ciudad.18 Este crecimiento, sin la menor planificación, implicó que el número de sus habitantes pasara, de 358.000 en 1951, a más de un millón para 197319 y tuvo como consecuencia la formación de muchos de los barrios más pobres de Medellín que todavía hoy pululan en las laderas del valle. A medida que las barriadas crecían de manera desmesurada, el gobierno municipal de Medellín a su vez perdió el control de dichas áreas y pronto éstas se convirtieron en centros del tráfico de estupefacientes. Para comienzos de los años 1990, ya dos décadas de narcotráfico a sus anchas habían asfixiado a los otrora orgullosos y prósperos ciudadanos de Medellín. El cartel de Medellín, dirigido por Pablo Escobar y también por pandillas locales y fuerzas paramilitares, terminó por paralizar la ciudad a punta de una violencia extrema e intensa que, en su punto culminante, alcanzó un pasmoso índice de homicidios de 381 por cada 100.000 ciudadanos en 1991.

En respuesta a la ineficacia del gobierno, un movimiento dirigido por estudiantes elevó exitosamente una petición que buscaba reformar la constitución nacional. Con el apoyo de conglomerados, consorcios comerciales y organizaciones comunitarias emergentes, la nueva constitución marcó un hito importante en aquello del compromiso cívico y catalizó un período de reconstrucción en Colombia que terminó por reducir considerablemente la violencia y los homicidios en lo que va la década de 1990 al nuevo milenio.

En 2004, un candidato independiente a la alcaldía de la ciudad, Sergio Fajardo, en representación de una red de líderes empresariales y organizapasarelas medellinciones comunitarias bajo el nombre de “Compromiso Ciudadano”, fue elegido alcalde. Fajardo, periodista y doctorado en matemáticas, movilizó a la ciudadanía de Medellín en torno a una plataforma de integración social e inversión en educación, cultura y las artes.
Con el apoyo de los orgullosos paisas, la administración de Fajardo incrementó en un 40% el gasto en educación a partir del presupuesto anual de la ciudad de $900 millones, hizo inversiones mayores en las artes y la cultura, reconectó a los habitantes de las laderas al resto de la ciudad mediante el transporte público, revitalizó los espacios públicos a punta de una arquitectura ambiciosa e inspirada y estimuló el crecimiento a través de proyectos de micro-préstamos para pequeñas empresas. Gracias esta respuesta visionaria frente a una violencia profundamente arraigada, Medellín es hoy una ciudad transformada.

Tan acostumbrados estaban los habitantes de Santo Domingo al abandono, que la aparición de una de las edificaciones más importantes de Medellín en su vecindario transformó completamente su autoimagen. Una vez terminado otro proyecto financiado por la ciudad, a saber, la extensión del sistema de transporte urbano de manera que incluyera las laderas de Santo Domingo, el otrora olvidado barrio pronto se convirtió en un lugar de encuentro para todos los paisas: este compromiso cívico condujo a la participación cultural seguida de muy cerca por una creciente actividad comercial.

Pero la ubicación del Parque Biblioteca España no fue resultado del azar. La idea de promover la movilización social a través de la transformación física del espacio público hacía parte crucial de la estrategia del alcalde Fajardo para responder a la desigualdad y la violencia. A lo ancho y largo de Medellín se iniciaron proyectos similares seguidos de similares resultados. En palabras del ex alcalde.

“Sabíamos que necesitábamos algún tipo de movilización pública, reconstruir espacios públicos, cargarlos de contenido y abrir espacios para la creatividad… e hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para lograrlo”.

Contando como contaba con el apoyo de los ciudadanos de Medellín, el poder del alcalde fue significativo. Medellín instituyó iniciativas culturales y pedagógicas integrales e invirtió la mayor parte del presupuesto de la ciudad en ellas: desde mantener abiertas las puertas de las bibliotecas hasta tarde y ofrecer acceso gratuito a museos y eventos, hasta la creación de múltiples guarderías infantiles, colegios, laboratorios de informática, parques y otros espacios públicos.

Desde que se introdujeron las múltiples iniciativas culturales y sociales en Medellín, muchos de los más acuciantes e insolubles problemas de la ciudad han mejorado de manera significativa. El índice de homicidios pasó de 160 por cada 100.000 habitantes en 2000, a 19 por cada 100.000 en 2007, es decir, una reducción que traduce en 2500 muertes menos por año.28 Un logro extraordinario que, por sí mismo, ya sería motivo suficiente de celebración para los orgullosos paisas, pero sus éxitos no terminan allí. El desempleo pasó del 16% en 2003 al 13.8% en 200629 y el crecimiento anual de Colombia, debido por lo menos en parte al éxito de Medellín y de otros importantes centros urbanos en la reducción de la delincuencia y la violencia, ascendió del 1.7% en 2002 al 7% en 2008; la inversión extranjera alcanzó los 10 mil millones de dólares en 2009.30 Aunque es cierto que son muchos los factores que contribuyeron a estas mejoras, también es cierto que políticas públicas inteligentes han jugado un papel muy importante.

Entre otros indicadores significativos están los siguientes: 

85.000 personas por semana visitan las cinco Bibliotecas Parque.

700.000 personas al año (1/3 de la población) visitan los tres principales museos.

94.175 personas han recibido capacitación artística desde 2004.

1.487.104 personas visitaron parques y bibliotecas gracias a un proyecto llamado Entrada Libre.

En el año 2009 se realizaron 1.000 actividades culturales en parques, centros comunitarios,bibliotecas y teatros.

En 2009 se realizaron 15 eventos mayores, con la asistencia de más de 7 millones de espectadores, entre ellos la Feria de las Flores, el Festival del Tango y el Festival Internacional de Poesía.

4.486 estudiantes están actualmente matriculados en escuelas de música.

El resonante éxito de la transformación de Medellín, instó a la ciudad a elegir como sucesor de Fajardo, en 2008, a Alonso Salazar, escritor y periodista. El nuevo alcalde ha continuado invirtiendo en las artes, la cultura y la educación y, en 2010, Medellín anunció su más grande presupuesto jamás habido: US $1.75 miles de millones. Salazar, sin embargo, enfrenta grandes retos; tras una década de continuado descenso del índice de homicidios, en 2009 la ciudad vio un aumento en el número de asesinatos al tiempo que narcotraficantes y paramilitares se enfrascaron de nuevo en una lucha por el control de territorios. Este incremento en la violencia constituye un alarmante recordatorio de que la inversión pública y continuada en la gente es necesaria para alcanzar los cambios a largo plazo que los ciudadanos merecen.

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